Dicen de un tal Mariano, que no es tu presidente, pero el mio si. Que no es ni poco ni tanto, pero que es buena gente, que es como un ex-hermano, pero es como levantar la mano, para llamar a un taxi. Dicen de su bigote, que marca terreno, que si le pongo mi cipote, donde cambia el lodo a cieno, que no será tanto el escote. Dice uno que hacía guitarras, que por muy malas que las hiciera, Mariano las tocaba a modo garras... siempre afiladas, siempre mirando a el primero de la fila, como a otro cualquiera. No lo he visto todavía, ni un bello de nervioso, que lo mismo es cosa mía, pero te digo yo que este tío, que no es un mocoso, que ya sabe decir él solo hasta cabrón, y que sepas señoría, que no es por dejarte con ironía, pero esta es mi forma de pedirte perdón, por no darte las gracias por esto, señor modesto: http://marianosicilia.blogspot.com/
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