Ya estaba amaneciendo, por el final de tu cintura, ya esta apareciendo, el Sol por tu frescura. Era por no llorar, al verte tan desnuda, que me dio por madrugar, para no ver tu Luna. Siendo mucho el tiempo, el en cual se te ve dormir, no es mal momento, para querer vivir. Entre tu pelo guardas colores, que escriben mi lamento, que mezclados con olores, que se mecen, al pasar, con tu viento. Eres una bonita razón, la cual despertar tus ojos, para que les digan a mi corazón, todos los despojos, que deberían ser menos que pocos, y son muchos los otros. Que poco veo nada en tus ojos, quiero que esto te llegue lejos.
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