Conozco un lugar, a un ticket de renfe de aquí, donde las rayas te saludan al despertar, y no hay policías por allí. Ese en el mismo lugar, donde no se sabe reír, y se llenan las fuentes con nuestro llorar, es un lugar parecido al verbo amar. Es en ese maldito lugar, donde quiero yo estar, que aunque mirado desde atrás, parece todavía de lo que es un poquito más. Es esa tierra, donde se cultivan sin cesar, momentos de destierra, horitas de echar a volar. Es ese bar, el de Luís, en el que yo me veo despertar, y muchas veces me quedo a dormir. Es María y todos sus vecinos, y la gente que va a él, que son más cretinos, que los que son del primero que os menté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario