Añoranzas prisioneras, de palomas en el punto de mira, que no son reas, aunque más lo desearía. Es más difícil que atar, mis ganas de deshacer, para que correr si puedes andar, es lo que debes beber. Reconoce, que te cuesta reconocer, que vas en dirección prohibida, conoce, por no querer, que no es esa tu vida. Te provocan en todo bar, y no sabes dónde ir, sabes cómo provocar, que no sepas ni salir.
De lejos jugamos al escondite, con abrazos de pájaros rotos y no hechos de barro.
ResponderEliminarHablando de tontos pasamos mil historias de crustáceos que no nadaban y el minutero se paro!!