Escribí mi último verso entre tus besos, te miraba y temblaba, eramos ratones con un motón de quesos, y apareciste tú por la puerta de entrada. Se que fue un acto de los que no vienen solos, por eso me quede quieto a modo on-maniquí, y vi lo que nunca pude imaginar en el fondo de tus ojos, y sabes que esto también es para ti. No se por qué te recuerdo como Sñrta: Impulsos, eres mi sístole de tu corazón, eres de retarle a Satanás a una ronda de pulsos, eres lo que le falta en mi canción. Eres de las que no quiero hagas lo que me hagas, como una mariposa posada en el altavoz de un concierto, eres de las que te enseñan sin piedad las bragas, (pero solo eso), ...tu color de ojos no puede ser cierto. "Erre que erre, y esta bien que aquí cierre".

No hay comentarios:
Publicar un comentario